1 de agosto de 2011

Un viernes cualquiera


Me espera una noche de mentiras y entretenimiento
Una noche donde tú y yo vamos a escondernos
Camuflando nuestros actos prohibidos en la noche
Tiñendo nuestra alma con la misma oscuridad que nos envuelve
Convirtiéndonos lentamente en aquellos lobos a los que temíamos
Para pasar desapercibidos en la selva
Nuestra piel casi resplandece de excitación en la negrura
Y nuestras piernas se apuran entre el follaje de la salvaje ciudad
¿Dónde se esconde un pecado para que no sea descubierto?
En el mismísimo infierno. En nuestro infierno. En nosotros.
Nos fundimos en el fuego de nuestros propios sentimientos.
El odio, el amor, la pasión y la sangre tienen el mismo color.
Las endorfinas empujan nuestros cuerpos el uno contra el otro.
El dolor y el placer se confunden en la barbarie de esta jungla
Y pasamos desapercibidos en este emporio
Donde todos estamos escondidos haciendo lo mismo,

Diciendo a gritos mediante el más absoluto y ensordecedor silencio.

3 comentarios:

Polaroid dijo...

Donde haya la palabra 'esconderse', pasa aquello a ser interesante.

Souler dijo...

:x

¿Lesbiana? dijo...

Esconderse donde está la posibilidad de encontrarse.